domingo, 13 de septiembre de 2015

Carta de una mujer enamorada.

Ni el mejor de los escritores,

Ni el mejor de los pintores,

Ni el mejor de los arquitectos,

Ni el mejor de los escultores,

Ni en la mejor de mis fantasías podría haber creado a alguien tan fascinante como tú. Tus ojos alegres, tu nariz perfecta, tus labios inquietos, tu discreto mentón, tus hoyuelos de la felicidad, tú en toda tu esencia.

Tú, con una mente que anhela sabiduría, con un buen corazón. Un gran hombre, tan honesto, tan perfecto.

Mi cuerpo se estremece ante tu presencia y en tu ausencia pienso en ti, mi cabeza se inunda de júbilo, de entusiasmo, de ilusión.

Llenas mi mente, mi alma, y mi cuerpo. Los llenas de dicha, de pasión.

Y cuando mis ojos se encuentran con los tuyos;

ahí, ahí está toda la belleza,

en ti, en tu existencia.

Soy tuya, para ti, para siempre.


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